Tu Yo Vale Oro es un podcast sobre marca personal, posicionamiento, negocios y crecimiento profesional, pero empieza mucho antes de las redes sociales: empieza por reconocer tu propio valor.
En cada episodio, Francis Lorena comparte experiencias, reflexiones y estrategias para ayudarte a descubrir qué te diferencia, comunicar tu experiencia con claridad, construir una marca personal auténtica y convertir lo que sabes y has vivido en nuevas oportunidades.
Hablaremos de identidad, propósito, marketing, emprendimiento, visibilidad, posicionamiento y negocios, sin fórmulas vacías ni personajes inventados para encajar.
Porque no necesitas convertirte en alguien más para destacar. Necesitas aprender a reconocer, potenciar y comunicar lo que ya existe en ti.
•Francis Lorena / Tu YO Vale ORO by Workmakeapp•Season 2•Episode 1
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Tener experiencia, conocimientos y una historia no significa que automáticamente tengas una marca personal.
En este episodio hablamos del salto que existe entre ser una persona con valor y convertir ese valor en una marca clara, reconocible y con dirección. Descubrirás qué cambia cuando empiezas a verte estratégicamente, por qué no se trata simplemente de “estar en redes” y qué necesitas comenzar a ordenar para construir una marca que realmente te represente.
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Y recuerda: no subestimes lo que sabes, lo que has vivido ni todo lo que todavía puedes construir con ello. Tu YO vale oro. Haz que se note.
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pero ese algo tal vez no se parezca a ti. Aquí vamos a hacer exactamente lo contrario. Y es que tu valor no nace de tu profesión, nace de quién eres. Terminas entregándole al mercado, a las redes y a otras personas la responsabilidad de decirte cuánto vales. Bienvenidos a Tu Yo Vale Oro, el podcast para construir una marca personal auténtica y estratégica, sin convertirte en un una copia de nadie. Soy Francis Lorena, estratega de Marga Personal y Marketing. Aquí vamos a hablar de identidad, posicionamiento y negocio para convertir lo que sabes y lo que has vivido en valor. Tu historia cuenta, tu experiencia cuenta, tu yo vale oro. Así que ajusta los auriculares y comenzamos. Hoy quiero hablarte de una línea invisible pero decisiva. La diferencia entre hacer bien tu trabajo y ser percibida con Y hoy precisamente, que es el primer episodio de esta nueva temporada, quiero empezar por aquí porque existe una idea que para mí cambia por completo la forma en la que en una marca personal. Tu marca no comienza cuando abres Instagram o cualquier otra red social, tampoco cuando haces un logo ni cuando tienes una página web. Tu marca comienza muchísimo antes. Comienza cuando reconoces quién eres, qué tienes para aportar y decides comunicarlo con intención. de hecho tu yo vale oro es una metodología que nace precisamente desde ahí no de enseñarte a convertirte en alguien para redes sociales sino de ayudarte a reconocer que eres alguien y aunque todavía el mundo no lo sepa tú debes reconocerlo y esa diferencia importa muchísimo porque si empiezas una marca tratando de parecerte a lo que funciona para otros probablemente termine construyendo algo que se vea muy bien por fuera pero ese algo tal vez no se parezca a ti aquí vamos a hacer exactamente lo contrario primero reconocemos luego ordenamos y luego comunicamos durante mucho tiempo yo pensé que bastaba con tener resultados que si trabajaba bien si era responsable si cumplía si daba incluso más de lo que prometía en algún momento el reconocimiento iba a llegar solo. Pues no funciona así, porque si no ya habría pasado. No funciona como si existiera una especie de detector universal de talento que un día te dijera, Francis, estás haciendo un muy buen trabajo y vamos a mandarte clientes. Ojalá funcionara así, pero no. Con el tiempo aprendí algo bastante incómodo. El silencio digital también comunica. Cuando tú no dices dices quién eres, qué haces, qué defiendes, qué sabes o cómo puedes ayudar, las personas llenan ese vacío por ti. Y muchas veces ni siquiera significa que piensen algo negativo de ti. Simplemente significa que no piensan en ti. Y para una marca personal eso definitivamente es un problema y tú y yo lo sabemos. Porque puedes ser extraordinaria haciendo algo, pero si cuando alguien necesita exactamente eso que tú haces, tu nombre no aparece en su cabeza probablemente termine contratando a otra persona y créeme no necesariamente siempre la persona es alguien mejor es alguien que supo hacerse visible y entendible y aquí quiero separar dos cosas una cosa es tu valor personal y otra muy distinta es la capacidad que tienes de comunicar ese valor en el mercado Que alguien no te conozca no significa que valgas menos. Que no tengas miles de seguidores no significa que tengas menos experiencia. Que otra persona venda más que tú tampoco significa automáticamente que sea mejor. pero sí puede significar que está comunicando mucho mejor. Y ahí es donde comienza ese salto del que quiero hablarte hoy. Pasar de ser una persona que sabe hacer algo, a construir una marca alrededor de ese conocimiento, esa experiencia, esa historia y esa forma particular de ver el mundo. Hay una idea que atraviesa toda la metodología tuyo vale oro y es que tu valor no nace de tu profesión, nace de quién eres y parece una diferencia pequeña pero cambia muchísimo. Porque cuando haces depender tu valor exclusivamente de tus resultados, empiezas a vivir una especie como de examen permanente. Si vendes, vales. Si no vendes, dudas. Si una publicación funciona, te sientes bien. Si nadie reacciona, cuestionas lo que estás haciendo. Y si alguien crece más rápido, empiezas a compararte. Y poco a poco terminas entregándole al mercado, a las redes y a otras personas la responsabilidad de decirte cuánto vales. Una marca personal sana no puede construirse desde ahí. Necesitas una raíz mucho más estable. Tu experiencia, tus valores, tus conocimientos, tus decisiones, tu forma de resolver problemas, tu manera de relacionarte con otras personas. Todo eso existe incluso cuando nadie está dándole like a tus publicaciones. Y por eso justamente el primer trabajo no es convencer a otros de que vales. Lo primero es reconocerlo tú mismo porque cuando tú tienes claro lo que tienes para aportar comunicarlo créeme va a ser muchísimo más fácil y antes de continuar con este tema déjame decirte algo rápido y es que si esta conversación ya te está haciendo cuestionarte algunas cosas sobre tu propia marca asegúrate de seguir tu yo vale oro para que podamos continuarla si me escuchas es por Así que no te voy a quitar más tu tiempo. Vamos a seguir con lo que importa que es la conversación. Aquí quiero romper otro mito. Convertirte en marca no significa convertirte en influencer. Y eso es una creencia que hay que no sé. ¿Cuándo va a terminar? No significa mostrar cada parte de tu vida, ni significa inventarte una personalidad más interesante en internet. Y definitivamente no significa actuar. Convertirte en una marca significa poner conciencia a lo que ya eres. Para mí hay tres elementos muy importantes. Son la claridad, la coherencia y la intención. Si tú tienes estos tres elementos funcionando en conjunto, créeme, que toda tu marca va a fluir muchísimo mejor. Primero la claridad y es claridad sobre quién eres, qué representas, qué sabes, qué problemas puedes ayudar a resolver, qué quieres que una persona asocie contigo cuando escuche tu nombre. Luego viene la coherencia. Coherencia que exista una relación entre lo que piensas, lo que dices y lo que haces. No puedes hablar de autenticidad mientras construyes un Una presencia basada completamente en copiar lo que están haciendo otros. Y tercero es la intención. No se trata de comunicar simplemente con el que hay que publicar. Tienes que comunicar sabiendo por qué estás diciendo algo y qué quieres provocar en la persona que te escucha. Eso es empezar a pensar como una marca real. Por eso hay una frase que resume muy bien todo este proceso. Y es que cuando reconoces tu valor, dejas de improvisar. Dejas de preguntarte todos los días, ¿y hoy qué publico? O vamos a ver qué está publicando Bulanito para yo también publicarlo. Dejas de preguntarte qué conversación quiero liderar, qué problema quiero ayudar a resolver, porque alguien debería recordarme. Todo eso cambia cuando combinas la claridad, la coherencia y la intención. Y esto nos lleva a que aparezca esta pregunta. Ok, Francis, tengo claro lo que me estás diciendo, pero ¿cómo me diferencio si hay miles de personas haciendo lo mismo que yo? Probablemente sí las hay, pero ninguna tiene exactamente tu combinación. Y tú sabes cuál es esa combinación. Es tu experiencia, tu historia, tu personalidad, tus valores, tus errores, tus aprendizajes, tu manera de explicar, tu manera de acompañar y tu forma de ver el problema. Por eso diferenciarte no significa inventar algo rarísimo que nadie ha hecho jamás. A veces estamos obsesionados con ser diferentes cuando lo que realmente necesitamos es ser más claros. Te voy a dejar tres preguntas y quiero que hagas introspección y que realmente pienses en la respuesta. Ok, la primera es ¿desde qué experiencia estoy hablando? Y no me refiero solo a lo que estudiaste. ¿Qué has vivido? ¿Qué has visto repetirse? ¿Qué aprendiste haciéndolo? La segunda. ¿A quién quiero ayudar de verdad? Y no es a todo el mundo. ¿Quién es esa persona que probablemente entenderías incluso antes de que termine de explicarte su problema? Y la tercera es. ¿Qué me mueve a hacer lo que hago? Porque Ahí muchas veces aparece una parte importantísima de tu diferenciación. Quizás otra persona ofrece exactamente el mismo servicio que tú, pero no necesariamente lo hace por las mismas razones. No necesariamente tiene tu historia, ni tu mirada, ni tu manera de acompañar. Tu diferenciación no siempre está en hacer algo diferente. muchas veces está en hacerse visible porque tú lo haces de esa manera y si mientras escuchabas estas tres preguntas pensaste ok francis entiendo la idea pero todavía no sé cómo aterrizar todo esto en mi propia marca precisamente para eso preparé una clase de marca personal es una clase donde podemos profundizar mucho más en este proceso y ayudarte a empezar a darle estructura a todo eso que probablemente ya tienes dentro pero todo Todavía no sabes cómo comunicar. Voy a dejarte el enlace en la descripción de este episodio y no tienes que salir corriendo en este momento. Termina esta conversación conmigo, sigue escuchando y cuando terminemos vea la descripción y puedes comenzar desde ahí la clase porque es completamente gratis. Entonces, continuemos. Hay algo más que quiero que entiendas. Tener una identidad clara no significa encerrarte en una caja. Significa tener un filtro. Porque vivimos rodeados de estrategias. Estrategias que se basan en haz real, publica todos los días, necesitas un nicho, haz storytelling, monetiza, haz esto porque está funcionando. Y muchas de esas recomendaciones pueden ser buenas. El problema aparece cuando empiezas a aplicarlas antes de saber quién eres, antes de tener una identidad definida. Porque entonces la estrategia deja de ser una herramienta y empieza a convertirse en un disfraz. Terminas construyendo una marca que quizás funciona, pero que no puedes sostener. Y no quiero enseñarte a construir una marca que tengas que interpretar todos los días. Quiero que construyas una que puedas habitar. Una marca donde tu experiencia tenga espacio, donde tus valores, tu personalidad tengan un espacio y donde también exista una estrategia. porque autenticidad sin dirección puede quedarse en expresión. Pero estrategia sin identidad puede terminar convirtiéndose en un personaje. Siempre vamos a necesitar que las dos habiten en el mismo lugar. Imagínate dos profesionales que ofrecen exactamente el mismo servicio. Las dos tienen experiencia. Las dos son buenas. Las dos pueden conseguir resultados. Pero la primera lo comunica así. Ofrezco asesorías personalizadas. Contáctame para más información. y la segunda dice que trabajo con profesionales que llevan años siendo buenos en lo que hacen pero sienten que nadie entiende realmente el valor que pueden aportar los ayudo a ordenar su mensaje a convertir esa experiencia en una marca clara las dos podrían tener exactamente la misma preparación pero dime ¿cuál se entendió más? ¿cuál puede identificarse más fácilmente con otra persona? ¿o cuál recordaría ahí está la diferencia no necesariamente es el talento o la experiencia en la claridad con la que ese talento fue comunicado ahí está la diferencia y a eso es a lo que le llamamos marca quiero dejarte algo muy sencillo para hacer después de este episodio no necesitas una libreta bonita ni necesitas un canva tampoco vas a necesitar publicar nada solo tienes que terminar esta frase hoy reconozco que mi valor no está solo en sino también en y no busques una respuesta perfecta quizás puedas decir mi valor no está solo en mis 10 años de experiencia sino en la forma en la que hago sentir a mis clientes o mi valor no está solo en mi profesión sino en todo lo que he vivido que hoy me permite entender a otras personas o quizás puedas decir mi valor no está solo en lo que sé sino en mi capacidad de explicarlo de una manera Ahí puede haber muchísimo oro. Porque antes de comunicar hacia afuera, hay que aprender a reconocer hacia adentro. Y quiero que te quedes hoy con cuatro cosas. Ser bueno en lo que haces no basta si nadie entiende lo que puedes aportar. La segunda, tu valor no se crea cuando construyes una marca. Tu valor ya existe. La tercera, convertirte en marca personal no significa ni inventarte un personaje, ni muchísimo. Mucho menos, significa comunicar con claridad, coherencia e intención. Y la cuarta, tu diferenciación no necesariamente está en hacer más ruido. Puede estar en reconocer qué hay en ti que merece ser comunicado. Porque tu nombre puede convertirse en una marca, pero tu historia, tu experiencia, tus valores y la forma particular en la que ves el mundo son lo que pueden hacerla memorable o recordable. Ahora bien, ya estamos en el cierre y quiero pedirte que si hay algo diferente de este episodio que resonó contigo no quiero que se quede solamente en inspiración quiero que te hagas una pregunta más probablemente dos más ¿qué puedo hacer diferente después de escuchar esto? quizás sea revisar cómo te estás presentando quizás sea dejar de copiar una estrategia que no se parece a ti o sea finalmente empezar a hablar de eso que ya sabes o que simplemente sea reconocer algo de ti que llevas demasiado tiempo subestimando Y ya que llegaste conmigo hasta el final, quiero saber un poco más de ti. Déjame en los comentarios y cuéntame qué te llevas de este episodio, qué parte te hizo pensar o incluso qué tema relacionado con tu marca personal te gustaría que abordáramos en los próximos episodios. Quiero que este podcast también se construya desde esas conversaciones. Déjame pedirte una vez más que si estás en YouTube puedes dejar tu like, suscribirte al canal y activar las notificaciones. Y si me escuchas de Spotify o Apple Podcast sigue tu Yo Vale Oro para que nos volvamos a encontrar en próximos episodios si mientras escuchabas pensaste en alguien esa persona a la que siempre le dices deberías mostrar más lo que haces deberías creer más en ti deberías contar lo que sabes compártelo este episodio porque muchas veces no necesitamos aprender algo completamente nuevo necesitamos reconocer el valor de lo que ya tenemos y empezar a usarlo Así que gracias por llegar hasta acá y nos escuchamos en el siguiente episodio. Recuerda esto, tu yo vale oro, así que haz que se note.