Tu Yo Vale Oro es un podcast sobre marca personal, posicionamiento, negocios y crecimiento profesional, pero empieza mucho antes de las redes sociales: empieza por reconocer tu propio valor.
En cada episodio, Francis Lorena comparte experiencias, reflexiones y estrategias para ayudarte a descubrir qué te diferencia, comunicar tu experiencia con claridad, construir una marca personal auténtica y convertir lo que sabes y has vivido en nuevas oportunidades.
Hablaremos de identidad, propósito, marketing, emprendimiento, visibilidad, posicionamiento y negocios, sin fórmulas vacías ni personajes inventados para encajar.
Porque no necesitas convertirte en alguien más para destacar. Necesitas aprender a reconocer, potenciar y comunicar lo que ya existe en ti.
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
0:00
|
13:59
Ser auténtico importa, pero ser tú mismo no garantiza que los demás entiendan tu valor.
En este episodio de Tu Yo Vale Oro hablamos de la diferencia entre mostrarte y posicionarte. Descubrirás por qué la autenticidad sin dirección puede terminar confundiendo tu mensaje, cómo comunicar tu esencia sin convertirte en un personaje y qué necesitas para que las personas entiendan quién eres, qué sabes hacer y cómo puedes ayudarlas.
Porque la autenticidad puede ser tu brújula, pero la estrategia es lo que le da dirección a tu mensaje.
🎁 ¿Quieres darle más claridad y dirección a tu marca personal? Encuentra recursos gratuitos para ayudarte a construir, comunicar y posicionar tu valor.
Tu Yo Vale Oro. Descubre tu valor, comunícalo y posiciónate.
SPEAKER_00
Y ese es el punto, la autenticidad mal entendida puede volverse una dispersión. Ahí tu historia deja de ser solamente información sobre ti y empieza a tener valor para mí o para la persona que lo leyó. Esto forma parte de mi historia, pero no forma parte de mi contenido. bienvenidos a tu yo vale oro el podcast para construir una marca personal auténtica y estratégica sin convertirte en una copia de nadie soy francis lorena estratega de marca personal y marketing aquí vamos a hablar de identidad posicionamiento y negocio para convertir lo que sabes y lo que has vivido en valor tu historia cuenta tu experiencia cuenta tu yo vale oro así que ajusta los auriculares y comenzamos Hola, hola. Qué hermoso tenerte hoy también por acá. Hoy quiero meterme con una de las palabras favoritas de las redes sociales. Autenticidad. Sea auténtica. Muéstrate cómo eres. Sé tú misma. Conecta desde tu verdad. Y sí, estoy de acuerdo. Pero hay un pequeño problema. Ser tú misma no garantiza que los demás entiendan que quieres comunicar. Y eso no invalida tu esencia. No significa que tengas que convertirte en otra persona. Significa que cuando hablamos de marca personal, ser auténtica y saber comunicar esa autenticidad son dos habilidades completamente diferentes. Me presento una vez más, mi nombre es Francis Lorena y esto es Tu Yo Vale Oro, un espacio donde hablamos de identidad, posicionamiento y negocios para ayudarte a reconocer ese valor de todo lo que sabes, lo que has vivido, lo que eres y aprender a comunicarlo con intención. Hoy quiero que hablemos precisamente de eso, cómo mostrar quién eres, Sin convertir tu marca en un diario personal. Y sin convertirte tampoco en un personaje. Durante mucho tiempo yo también pensé que mostrarme tal cual era suficiente. Que si hablaba desde lo que sentía, desde mi experiencia o mi verdad, la conexión iba a suceder automáticamente. Pero no, spoiler, no necesariamente. Y no porque estuviera siendo falsa, todo lo contrario. Podía estar siendo completamente honesta, pero mi mensaje no necesariamente tenía dirección. Cuando tu mensaje no tiene dirección, la persona que te escucha puede pensar, oh, me cae bien, me gusta lo que dice, es interesante. Pero no necesariamente te está entendiendo. No entiende qué haces, cómo ayudas, qué representas o por qué deberías recordarte. Y aquí tenemos que separar dos conceptos que muchas veces mezclamos. Expresarte parte de ti. Esto es lo que pienso, esto es lo que siento, esto me pasó. Y comunicar agrega otra pregunta. ¿Qué quiero que la otra persona comprenda con esto? Ahí es donde aparece la intención. Pongamos un ejemplo sencillo para que se entienda mejor porque sé que no está tan fácil. Entonces quiero que imagines que tuviste un día horrible. Llegas a Instagram y dices, estoy agotada. Hoy todo salió mal. Hay días en los que uno quiere mandar todo a la shit.
UNKNOWN
jajaja
SPEAKER_00
Puede ser 100% auténtico. Probablemente alguien conecte con eso. Pero ahora imagina qué dices. Hoy tuve uno de esos días donde nada salió como esperaba. Me recordó algo que he tenido que aprender construyendo mi negocio. No todos los días productivos se sienten productivos. A veces avanzar también significa saber cuándo parar, reorganizar y volver mañana. La experiencia sigue siendo real. No inventaste nada, no fingiste, no dejaste de ser Pero ahora esa experiencia tiene una dirección. La primera versión cuenta lo que te pasó y la segunda utiliza lo que te pasó como una forma para comunicar una idea y esa es la diferencia enorme. Ahora, si este tipo de conversaciones te está ayudando a mirar tu marca desde otro lugar, asegúrate por favor de seguir tu show Valeoro. Si estás en Spotify o Apple Podcast, sigue el podcast. Si estás escuchando desde YouTube, suscríbete y activa las notificaciones para que nos encontremos cada vez que salga un nuevo episodio. Ahora bien, hay una diferencia que quiero que recuerdes. Ser auténtica sin intención es expresión personal. Ser auténtica con intención puede convertirse en marca personal y ojo ninguna de las dos está mal tus redes pueden ser simplemente un lugar donde tú compartes tu vida y eso está perfecto el problema aparece cuando quieres construir una marca posicionarte conseguir clientes o generar oportunidades pero utilizas tus canales únicamente como expresión espontánea hoy hablas de motivación mañana de marketing después compartes una frase luego te tomas un café al día siguiente opinas de algo que está pasando en el mundo después desapareces dos semanas y regresas hablando de otra cosa completamente diferente. Todo puede ser auténtico, pero cuando alguien llega por primera vez probablemente piense ¿y ella o esta persona de qué está hablando? Y ese es el punto, la autenticidad mal entendida puede volverse una dispersión. Aquí entramos en una diferencia fundamental. Mostrarte es contar cosas de tu vida, compartir procesos, mostrar momentos, expresar emociones, decir lo que piensas. Y posicionarte es elegir qué partes de tu experiencia aportan valor, conectarlas con problemas o conversaciones relevantes, comunicar desde un rol claro y repetir determinadas ideas hasta empezar a ser asociadas con ellas. Voy a darte un ejemplo. Imagina que una persona pública he pasado por muchos cambios profesionales y he aprendido muchísimo. Eso es auténtico, pero bastante genérico. Ahora, si dijera esto. Después de atravesar varios cambios profesionales entendí que reinventarte no significa empezar desde cero, significa aprender a reconocer qué parte de tu experiencia puedes llevar contigo a la siguiente etapa. Si notas lo que ocurrió, ¿no? La historia es la misma, pero ahora existe una idea, existe un aprendizaje, existe algo que puedo llevarme. Ahí tu historia deja de ser solamente información sobre ti y empieza a tener valor para mí o para la persona que lo leyó. Por eso, antes de publicar algo personal, prueba hacerte esta pregunta. ¿Por qué necesita saber esto la persona que me sigue? No, esto conseguirá muchos likes. ¿Por qué estoy contando esto? Quizás quieres enseñar, humanizar, inspirar, cuestionar una creencia, mostrar experiencia, generar conversación, demostrar cómo trabajas. Y perfecto. Pero tiene que existir una razón. Porque no necesitas compartir toda tu vida para construir una marca auténtica. Necesitas seleccionar las partes que ayudan a comunicar quién eres, qué representas y cómo puedes aportar valor. Y eso también te da algo muy importante. Y son los límites. Y si justamente estás en ese momento en el que sabes que tienes experiencia, historia y conocimiento, pero todavía no logras ordenarlo de una manera clara, quiero invitarte a ver mi clase gratuita de marca personal. La preparé precisamente para ayudarte a comenzar ese proceso de reconocer y estructurar tu valor tienes el enlace en la descripción de este episodio termina conmigo esta conversación y después puedes verla con calma todavía quiero enseñarte algo que puede ayudarte muchísimo a decidir qué mostrar y qué no mostrar este punto para mí es fundamental a veces escuchamos las personas conectan con personas yo siempre digo eso y eso lo traducimos como entonces tengo que contar mi vida y no No es necesario. Puedes construir una marca profundamente auténtica y mantener partes enormes de tu vida completamente privadas. Ser auténtica no significa estar disponible públicamente en todas tus dimensiones. Tú eliges. Puedes hablar de un aprendizaje sin contar todos los detalles de lo que ocurrió. Puedes hablar de una dificultad sin decir quién estuvo involucrado. Puedes compartir una transformación años después de haberla vivido. Puedes decir, esto forma parte de mi historia, pero no forma parte de mi construcción. contenido y sigue siendo auténtico. De hecho, para mí eso es una marca mucho más madura porque ya no publica simplemente porque algo te ocurrió. Decides qué merece convertirse en un mensaje. Quiero darte un filtro que para mí es muy práctico. Antes de compartir algo personal dentro de tu marca, pregúntate ¿por qué quiero contar esto? ¿Estoy enseñando? ¿Estoy ayudando? ¿Estoy buscando conexión? ¿O simplemente estoy reaccionando emocionalmente? Y si estás reaccionando emocionalmente quizás no es el momento de publicarlo puedes escribirlo puedes guardarlo dormir y mañana decidir instagram siempre va a estar allí bueno mañana va a estar allí espero aunque también pregúntate qué quiero que la persona se lleve una reflexión una herramienta una idea una perspectiva algo pregunta estoy cómoda con esto estoy cómoda con que esto siga siendo público en cinco años esta pregunta me encanta de hecho yo he borrado publicaciones porque ya no me siento cómoda con eso ahí puede pasarte por eso te estoy diciendo que antes de que lo hagas te hagas estas preguntas esta pregunta me encanta porque internet tiene muy mala memoria para unas cosas y una memoria espectacular para otras créeme si la respuesta es no quizás no necesitas publicarlo hay otra creencia que quiero desmontar para conectar no necesitas generar intimidad artificial puedes conectar profundamente hablando de un fracaso profesional una decisión difícil una inseguridad algo que aprendiste un error una contradicción sin abrir cada puerta de tu vida privada La conexión aparece cuando alguien escucha algo y piensa. A mí también me pasa. No cuando sabe absolutamente todo sobre ti. Eso nos prepara además para un episodio que tendremos más adelante sobre algo que para mí es muy importante. Mostrarte no es exponerte. Pero hoy quiero que te cuentes. Quedas con esta base. Tú decides qué mostrar y también decides para qué. Entonces, ¿cómo llevamos todo esto a una marca? Quiero... Proponerte tres elementos. Uno, ¿quién eres en este contexto? No necesitas mostrar todas tus versiones al mismo tiempo. En tu marca puedes ser mentora, diseñadora, abogada, realtor, empresaria, fotógrafa, consultora, sin tener que mostrar cada dimensión de tu identidad personal. Segundo, ¿qué sabes hacer? Gracias a tu historia. Aquí es donde está realmente esas pepitas de oro que yo llamo. No solamente que estudié, también puedes decir qué aprendí viviendo. Porque muchas veces tu diferenciación está precisamente ahí. Si no has escuchado el primer episodio, te invito a que lo escuches porque habla justamente de esto. La tercera, cómo eso ayuda a otras personas. Esta es la pieza que transforma la experiencia en valor. Tu historia puede empezar contigo, pero el mensaje debe poder terminar en la persona que te está escuchando o leyendo ahora vamos a hacer como es costumbre el ejercicio de este episodio vamos a completar la frase cuando hablo de mi historia quiero que las personas se lleven no quiero que piensen que soy fuerte no quiero impresionarlas no quiero que digan wow qué vida quiero que se lleven quizás que nunca es tarde para reinventarse que pueden convertir su experiencia en algo nuevo que cometer errores no invalida lo que saben que pueden pueden poner límites, que pueden empezar aunque tengan miedo. Ahí empieza a aparecer tu mensaje. Porque si no sabes qué quieres que la persona se lleve, probablemente no necesitas mostrar más. Necesitas ordenar mejor lo que quieres decir. Ahora sí, vamos a hacer como un recap para aterrizar todo lo que aprendimos. Esta vez en cinco elementos. Y el primero es la autenticidad no vende sola. 2. Autenticidad sin intención puede convertirse simplemente en expresión. 3. Mostrarte no es lo mismo que posicionarte. 4. No necesitas contar tu vida para ser auténtica. 5. Tu historia se vuelve poderosa cuando alguien puede encontrar algo útil dentro de ella. Por eso quiero que recuerdes esta frase. Tu autenticidad es una brújula, no un plan. Te dice desde dónde comunicar y la estrategia decide cómo, qué y para qué. Cuando tu mensaje tiene dirección, tu autenticidad deja de sentirse como un riesgo y empieza a convertirse en una ventaja. No necesitas dejar de ser tú, todo lo contrario. Necesitas tener suficiente claridad para no tener que convertirte en otra persona para llamar la atención. Porque existe una diferencia enorme entre mostrarte para que te miren y comunicarte para que te entiendan. Y una marca personal sólida necesita lo segundo, créeme. Quiero dejarte hoy con una pregunta ¿qué parte de tu historia quieres empezar a comunicar con más intención? así que te leo en los comentarios nos escuchamos en un próximo episodio