Tu Yo Vale Oro es un podcast sobre marca personal, posicionamiento, negocios y crecimiento profesional, pero empieza mucho antes de las redes sociales: empieza por reconocer tu propio valor.
En cada episodio, Francis Lorena comparte experiencias, reflexiones y estrategias para ayudarte a descubrir qué te diferencia, comunicar tu experiencia con claridad, construir una marca personal auténtica y convertir lo que sabes y has vivido en nuevas oportunidades.
Hablaremos de identidad, propósito, marketing, emprendimiento, visibilidad, posicionamiento y negocios, sin fórmulas vacías ni personajes inventados para encajar.
Porque no necesitas convertirte en alguien más para destacar. Necesitas aprender a reconocer, potenciar y comunicar lo que ya existe en ti.
Tu historia no es para impresionar, es para conectar
•Francis Lorena / Tu YO Vale ORO by Workmakeapp•Season 2•Episode 7
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Tu historia no tiene que ser extraordinaria para ser valiosa.
Muchas veces creemos que necesitamos grandes logros, experiencias extraordinarias o una historia perfecta para construir una marca personal que conecte.
Pero ¿y si lo que realmente te diferencia es todo aquello que has vivido, aprendido y superado?
En este episodio de Tú YO Vale ORO hablamos de cómo transformar tu experiencia en una herramienta de conexión, autenticidad y posicionamiento, sin exagerar, aparentar ni exponer más de lo que deseas.
Porque contar tu historia no significa hablar de toda tu vida, sino aprender a comunicar aquello que puede aportar valor a los demás.
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No es la magnitud de una experiencia lo que determina su valor. Es lo que puedes hacer con lo que aprendiste de ella. Y piénsalo. bienvenidos a tu yo vale oro el podcast para construir una marca personal auténtica y estratégica sin convertirte en una copia de nadie soy francis lorena estratega de marca personal y marketing aquí vamos a hablar de identidad posicionamiento y negocio para convertir lo que sabes y lo que has vivido en valor tu historia cuenta tu experiencia cuenta tu yo vale oro así que ajusta los auriculares y comenzamos ¡Gracias! ¿Cuándo te diste cuenta de que tu historia no tiene que ser extraordinaria para ser valiosa? Hola, hola. Bienvenido a un episodio más de tu podcast, nuestro podcast, tuyo, Valiable. Y te voy a decir algo más. Tampoco necesitas haber pasado por una tragedia, haber tocado fondo o haber conseguido un éxito impresionante para tener algo interesante que contar, porque a veces creemos que para que nuestra historia importe, tiene que ser algo muy impactante. Cabe destacar que tal vez lo que sea impactante para mí, no sea impactante para ti o para el resto. Lo cierto es que no necesariamente esto tiene que ser así. Muchas veces lo que más conecta con las personas no es lo extraordinario de lo que viviste, sino lo que aprendiste mientras tú vivías eso. Y de eso quiero hablar justamente hoy. Hay algo que he observado trabajando con marcas personales y es que cuando les preguntas a las personas qué hacen generalmente pueden responderte algunas con más claridad que otras pero responden ahora cuando les preguntas por qué hacen lo que hacen ¿Qué las llevó ahí? ¿O qué parte de su experiencia las diferencia de los demás? La conversación cambia. Empiezan las dudas. Empieza algo como, bueno, es que mi historia no es tan interesante. O yo no he vivido nada extraordinario realmente. O hay otra muy común que es hacerse la pregunta de, ¿y a quién le va a importar lo que yo tenga que contar? También hay otra respuesta que también escucho muchísimo y es, es que no quiero hablar tanto de mí. Y eso es completamente válido porque hay una confusión que quiero que aclaremos. Contar tu historia no significa contar tu vida entera, no significa convertir tus redes sociales en un diario personal ni compartir experiencias que prefieres mantener en privado. Se trata de identificar qué partes de tu recorrido ayudan a explicar quién eres, por qué haces lo que haces y qué puedes aportarles a otras personas. Porque tu historia puede ser una herramienta de conexión muy poderosa, pero también necesita esa intención. Hay algo que quiero compartirte. Durante mucho tiempo también pensé que para contar una historia que realmente conectara tenía que haber algo especial, llamativo, como si las experiencias cotidianas no fueran suficientes. Y con el tiempo, trabajando en comunicación y desarrollo de marcas personales, fue entendiendo algo. No es la magnitud de una experiencia lo que determina su valor. Es lo que puedes hacer con lo que aprendiste de ella. Y piénsalo, quizás llevas 15 años trabajando en una profesión. Has tenido clientes difíciles, has cometido errores, has aprendido a tomar decisiones, has tenido que empezar de nuevo y en algún momento has descubierto una manera más eficiente de hacer las cosas. Para ti, todo eso puede parecer ser normal, porque lo viviste, porque forma parte de tu día a día. Pero para alguien que apenas está comenzando, uno de esos aprendizajes puede ahorrarle muchísimo tiempo, dinero y hasta frustración. Y aquí viene algo interesante. A veces estamos tan acostumbrados a lo que sabemos y a lo que hacemos que dejamos de reconocer el valor que eso tiene. Pensamos que porque algo nos resulta fácil o familiar, también lo es para los demás. Y no. Lo que para ti es una experiencia más, para otra persona puede ser justamente la respuesta. que está buscando. Por eso, cuando hablamos de construir una marca desde tu historia, no estamos buscando acontecimientos espectaculares. Estamos buscando experiencias que tengan algo que enseñar. Aquí quiero hacer una distinción importante, porque últimamente pareciera que para conectar en redes sociales tenemos que contar absolutamente todo. Lo bueno, lo malo, lo que nos pasó ayer, lo que nos dolió hace 10 años y hasta lo que todavía no sabemos cómo resolver. Y no tiene por qué ser así. La autenticidad no te obliga a renunciar a tu privacidad. Puedes construir una marca cercana, humana y auténtica sin compartir cada detalle de tu vida. De hecho, un Una parte importante de tener una estrategia de marca personal es saber elegir qué contar y cuándo contarlo. Y sobre todo, para qué contarlo. Por ejemplo, imagina a una emprendedora que tuvo que cerrar su primer negocio. Ella podría hacer una publicación contando lo difícil que fue, lo frustrada que se sintió y todo lo que perdió. Y probablemente algunas personas se identifiquen. Pero ahora imagina que esta misma emprendedora comparte tres decisiones que tomó equivocadamente. ¿Qué aprendió de cada una? ¿Qué haría diferente si tuviera que empezar hoy? ¿Ves la diferencia? La experiencia es la misma, pero en el segundo caso hay algo que la audiencia puede llevarse. Hay aprendizaje, hay perspectiva, hay valor. Y eso es lo que quiero que empieces a identificar con tu propia historia. No solamente lo que te pasó, sino qué entiendes hoy gracias a eso que te pasó. Aquí entra un concepto que seguramente has escuchado muchas veces en marketing y es el storytelling. Y aunque a veces se presenta como una técnica complicada, en esencia se trata de utilizar historias para comunicar un mensaje. Pero hay algo que considero fundamental. Una buena historia de marca no se cuenta únicamente para generar emociones. También tiene que comunicar una idea. Porque emocionar puede hacer que alguien te preste atención. Pero el aprendizaje, la claridad y la coherencia de tu mensaje son los que pueden ayudar a a que esa persona te recuerde y confíe en tu criterio. Y aquí te voy a poner un ejemplo. Imagina dos profesionales que quieren hablar sobre la importancia de establecer límites con sus clientes. Esta primera persona publica que ha tenido clientes muy difíciles. Algunos no respetaban mis horarios, me escribían a cualquier hora y terminé completamente agotada. Y la segunda dice... Durante mucho tiempo confundí dar un buen servicio con estar disponible las 24 horas, hasta que entendí que poner límites no me hacía menos profesional. Me permitía trabajar mejor y ofrecer un servicio más sostenible. ¿Notas la diferencia? Las dos están hablando de una experiencia personal, pero la segunda transforma su experiencia en una reflexión que otra persona puede aplicar. No se trata de que una forma de contar sea buena y la otra sea mala se trata de entender qué quieres conseguir con tu comunicación si tu intención es desarrollar una marca personal necesitas encontrar ese punto donde tu experiencia se conecta con una necesidad con una inquietud o un problema de tu audiencia y algo más No necesitas convertir cada historia en una venta. A veces una historia sirve para educar, otras veces para generar confianza, otras para explicar tu manera de pensar o los valores que sostienen tu trabajo. Todo eso también es parte de una marca, todo eso también construye una marca. Ahora vamos a llevar esto a algo un poco más práctico, porque no quiero que termines de escuchar este episodio pensando solamente, qué bonito mensaje, pero ¿qué hago? Aquí quiero que puedas aplicarlo te voy a compartir una estructura sencilla de tres pasos para empezar a transformar tus experiencias en contenido cabe destacar este es el si no me equivoco el séptimo episodio de esta segunda temporada si no has escuchado los anteriores te invito a que los escuches ya que en cada uno de estos episodios hay prácticas claves que puedes empezar a hacer para empezar a desarrollar y a gestionar tu marca personal de una mejor manera entonces ya sabes si no los has escuchado te invito a que lo hagas Ok, vamos al ejercicio y este sería el primer paso. Identifica una experiencia. No tiene que ser la más importante de tu vida. Puede ser una decisión que tomaste, un error profesional, un cambio de opinión o una situación que te enseñó algo. Por ejemplo, cuando comencé a ofrecer mis servicios, aceptaba prácticamente cualquier proyecto. El segundo paso va a ser identificar el aprendizaje. Pregúntate qué entiendes hoy que no entendías en aquel momento. Para seguir con el ejemplo, aprendí que aceptar cualquier proyecto no necesariamente significa tener más oportunidades. A veces significa perder enfoque y terminar trabajando con clientes que no están alineados a lo que ofrezco. Y el tercer paso es conectar ese aprendizaje con la audiencia. Aquí entra la parte estratégica. Pregúntate, ¿a Y entonces puedes construir un mensaje completo como este. Si estás empezando a emprender y sientes que tienes que aceptar cualquier cliente por miedo a perder oportunidades, quiero compartirte algo que aprendí. Elegir con quien trabajas también forma parte de construir un negocio sostenible. Y fíjate, partimos de una experiencia personal, identificamos un aprendizaje y terminamos con un mensaje que puede ayudar a alguien. Esto es storytelling con propósito. No necesitas adornar la historia, no necesitas exagerarla y mucho menos inventarte un personaje. Necesitas aprender a mirar tu recorrido con otros ojos. Y por supuesto, si todavía hay experiencias que no quieres compartir, no tienes por qué hacerlo. Tu marca personal no debería exigirte contar aquello que prefieres reservarte. Hay una reflexión que me gustaría dejarte. A ver Admiramos tanto las historias de otras personas que terminamos minimizando nuestra propia historia. Vemos a alguien que construyó una empresa enorme que superó situaciones muy difíciles o que consiguió resultados extraordinarios. Y pensamos, bueno, pero ¿yo qué voy a contar? Y quizás ahí está uno de los errores. Porque empezamos a comparar historias como si estuviésemos compitiendo. Como si la experiencia de una persona tuviera que ser más impresionante que la de otra para merecer ser escuchada. Pero las historias no tienen que competir. Cada una puede aportar algo distinto. Y si llevas años trabajando o emprendiendo, equivocándote, tomando decisiones, seguramente tienes mucho más que compartir de lo que imaginas. Lo que sucede es que todavía no te has detenido a reconocerlo. Y esto conecta directamente con la esencia de tu yo vale oro. No se trata de inventar un valor que no tienes. Se trata de reconocer el que ya existe y aprender a comunicarlo. Quiero ponerte un ejercicio más muy sencillo. Cuando termines de escuchar este episodio, busca un momento tranquilo Tranquilo y piensa en una experiencia que haya cambiado tu manera de hacer las cosas. No tiene que ser una experiencia dramática. Puede ser algo tan cotidiano como aprender a decir que no. Descubrir una habilidad o atreverte a tomar una decisión. Ahora, responde estas tres preguntas. ¿Qué sucedió? ¿Qué aprendí de esta experiencia? ¿A quién podría ayudarle lo que aprendí? Y después completa esta frase. Esta parte de mi historia puede ayudar a otras personas a... No te preocupes por escribir algo bonito, es lo que siempre digo. Ni siquiera tienes que publicarlo. Por ahora, el objetivo es que empieces a reconocer el valor de tus experiencias, que lo pongas en práctica. Porque antes de aprender a contar tu historia, necesitas reconocer qué tienes para contar. Vamos a quedarnos con tres ideas importantes de este episodio. La primera, tu historia no tiene que ser extraordinaria para aportar valor. No necesitas contar toda tu vida para construir una marca personal útil Y la tercera, cuando conectas una experiencia con un aprendizaje que puede ayudar a alguien más, tu historia deja de ser solamente un recuerdo y se convierte en una herramienta de comunicación. Y aquí quiero cerrar con algo, no subestimes las experiencias que te trajeron hasta donde estás hoy, incluso aquellas que parecen pequeñas, porque probablemente muchas de las cosas que hoy haces con naturalidad en algún momento tuviste que aprenderlas. Y hay alguien que tú todavía está recorriendo ese camino. Quizás no necesita escuchar una historia perfecta. Quizás necesita escuchar una historia real que le ayude a comprender algo de su propio proceso. Tu historia no es para impresionar, es para conectar. Y ahora quiero hacerte una invitación. Si hay alguna parte de tu historia que te gustaría compartir pero todavía no sabes cómo hacerlo sin sentir que estás hablando demasiado de ti, escríbeme por Instagram. Te dejo el link en la descripción y cuéntame ¿qué es lo que más te cuesta a la hora de transformar tus experiencias en contenido si quieres seguir trabajando en el desarrollo de tu marca personal en la descripción de este episodio te dejo el enlace con los recursos gratuitos de tuyo vale oro y gracias por acompañarme en este episodio y recuerda no subestimes lo que sabes lo que has vivido ni todo lo que todavía puedes construir con ello tuyo vale oro haz que se note